21 de Marzo. Luna desde Popayán, Colombia

El 21 de marzo Jairo Andrés Chavez Estupiñan observó distintos accidentes lunares con la luna en cuarto creciente:

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Los observadores lunares de la LIADA en “THE LUNAR OBSERVER” de marzo 2018

Con gran orgullo presentamos la edición de Marzo 2018 de la revista especializada en la observación lunar más prestigiosa a nivel mundial: “The Lunar Observer”. Ya son 32 meses consecutivos de observaciones lunares de la Sección Lunar de la LIADA aceptadas en la revista de la ALPO (Association of Lunar and Planetary Observers).

La revista se puede descargar de la web de ALPO:  http://moon.scopesandscapes.com/tlo.pdf y también del siguiente link:

https://drive.google.com/file/d/1z6pin5vYTq9GYcWhb5r4Um7LvH0hfHjx/view?usp=sharing

En la sección bimensual “Focus On” el tema eran las rimas, esas hendiduras que pueblan la superficie lunar. Revisamos en nuestros archivos y pudimos encontrar una serie de observaciones, de las cuales la revista seleccionó la siguiente imagen de Francisco Alsina Cardinalli de la Rima Hadley (página 8), además del dibujo acompañado con un texto sobre una observación de Rimae Sulpicius Gallus que publicamos en una entrada anterior:

En “Lunar topographical studies” se mencionan las siguientes observaciones (pág.17):

ALBERTO ANUNZIATO – ORO VERDE, ARGENTINA. Digital images of Atlas, Cleomedes, Mutus & Rima Furnerius. Drawing of Rima Sulpicius Gallus. FRANCISCO CARDINALLI – ORO VERDE, ARGENTINA. Digital images of Rima Hadley(2). MAURICE COLLINS – PALMERSTON NORTH, NEW ZEALAND. Digital images of 12 day moon. Aristarchus, Copernicus, Mons Rumker & Tycho. WALTER ELIAS – ORO VERDE, ARGENTINA. Digital image of Aristarchus(2), Censorinus, Dionysius-Rima Ariadaeus, Gassendi, Macrobius, Mare Crisium, Messier-Langrenus, Peirce, Petavius, Picard, Rima Goclenius, Rima Janssen & Sharp. HOWARD ESKILDSEN – OCALA, FLORIDA, USA. Digital images of Agatharchides, Aristarchus, Bode, Conon, Full Moon, Motes Alpes, North Pole, Pytheas & Theaetetus. ROBERT HAYS – WORTH, ILLINOIS, USA. Drawings of Ariadaeus-Solsigenes A, Harpalus E,G,H & Naumann. RICHARD HILL – TUCSON, ARIZONA, USA. Digital images of Cassini-Eudoxus, Kepler, Torricelli, Maria Underum-Smythii. JERRY HUBBELL – LOCUST GROVE, VIRGINIA, USA. Digital image of 17 day Moon. WALTER LATRONICO – ORO VERDE, ARGENTINA. Digital images of Littrow, Gassendi, Proclus & Full Moon. DAVID TESKE – LOUISVILLE, MISSISSIPPI, USA. Digital images of Rima Ariadaeus, Rima Hyginus, & Rima Triesnecker.

Y se eligieron las siguientes imágenes para ilustrar la sección:

Cleómedes (página 18):

Mutus (página 18):

Gassendi (pagina 19):

Peirce (página 19):

Proclus (página 21):

Luna Llena (página 21).

 

En la sección “Bright Lunar Rays Project” se incluyó una imagen de Tycho (página 24):

En la sección Lunar Geological Change Detection Program (página 25 y siguientes) se mencionan los siguientes aportes nuestros:

Reports have been received from the following observers: Jay Albert (Lake Worth, FL, USA – ALPO) observed: Alphonsus, earthshine, Mons Hadley, Picard, and Plato. Alberto Anunziato (Argentina – AEA) observed: Alphonsus, Aristarchus, Beaumont, Cassini, Gassendi, Herodotus, Lambert Gamma, McClure, Plato, Proclus, Tycho, and Vallis Schroteri. Anthony Cook (Newtown, UK – ALPO/BAA) observed: several features. Thomas Bianchi (Italy – UAI) imaged several features. Bruno Cantatella (Italy – UAI) imaged Herodotus. Marc Charron (Reading, UK –Reading AS) imaged several features. Jario Chavez (Columbia – LIADA) imaged several features. Maurice Collins (New Zealand – ALPO/BAA/RASNZ) imaged Aristarchus, Mons Rumker, Tycho and several features. Marie Cook (Mundesley, UK – BAA) observed Aristarchus, Herodotus, and Plato. Rob Davies (UK, Newtown AS) imaged Sinus Roris and several features. Walter Elias (Argentina – AEA) imaged Proclus. Valerio Fontano (Italy – UAI) imaged Herodotus. Camilo Satler (Argentina – AEA) imaged the whole Moon. Franco Taccogna (Italy – UAI) imaged Herodotus, Picard and Sirsalis. Aldo Tonon (Italy – UAI) imaged Herodotus, Picard, Siralis and Theophilus. Ivor Walton (UK – CADSAS) imaged several features. Luigi Zanatta (Italy – UAI) imaged Theophilus.

Anthony Cook utilizó algunas observaciones nuestras para analizar reportes históricos de FLT (fenómeno lunar transitorio), la tendencia de este mes fue a eliminar reportes antiguos de la base de datos o rebajar su importancia, como en el caso de la siguiente observación de Walter Elias de Proclus, referida a un FLT de 1877(páginas 27/28):

Figure 4. Proclus by Walter Elias (AEA), taken on 2018 Jan 23 UT 23:38.

Una imagen de Jairo Chavez (Popayán, Colombia) permitió analizar un FLT de 1844:

Figure 5 Mons Pico as imaged by Jario Chavez (LIADA) on 2018 Jan 25 UT 00:04, orientated with north towards the top.

 

Una imagen de Camilo Satler y una observación visual de Alberto Anunziato se unieron a otras observaciones para revisar un FLT de 1993 en Plato y Valis Schröteri (páginas 30-32):

Figure 9. Part of a whole Moon image by Camilo Satler (AEA) taken on 2018 Jan 28 UT 23:49.

Nuestras observaciones han sido importantes para la constante depuración de la base de datos de antiguos Fenómenos Lunares Transitorios, que ha sido fundamental en el estudio de el gran enigma lunar.

Cuenca Aitken: mineralogía de un potencial sitio de exploración lunar

Los científicos han querido durante mucho tiempo obtener muestras de rocas de la cuenca Aitken de la Luna, y un nuevo estudio podría ser útil para localizar un lugar de alunizaje ideal.

Un nuevo estudio muestra cuatro regiones compositivas distintas dentro y alrededor de la cuenca de impacto más grande de la Luna. Los hallazgos podrían ayudar a guiar la exploración futura de la cuenca.

Crédito: NASA / Goddard Space Flight Center

Un estudio detallado de un cráter de impacto gigante en la cara oculta de la Luna podría proporcionar una hoja de ruta para futuros exploradores lunares.

El estudio, realizado por científicos planetarios de la Universidad Brown, mapea la mineralogía de la cuenca Aitken, una perforación en la superficie lunar con un diámetro de aproximadamente 2.500 kilómetros. Se cree que es la cuenca de impacto más antigua y más grande de la Luna, y los científicos siempre han puesto sus miras en ella como un objetivo para futuros módulos lunares.

“Esta es una vista muy detallada de la estructura compositiva de esta enorme cuenca de impacto utilizando datos modernos y de vanguardia”, dijo Dan Moriarty, investigador postdoctoral en el Goddard Space Flight Center de la NASA, quien dirigió la investigación mientras era estudiante de doctorado en Brown. “Dado que es un objetivo tan importante para la exploración futura y tal vez para traer una muestra a la Tierra, esperamos que sirva de marco para un estudio más detallado y la selección del sitio de aterrizaje”. El estudio será publicado en el Journal of Geophysical Research.

Se cree que el impacto que creó la cuenca Aitken se extendió a través de la corteza de la Luna y hacia el manto, lo que es parte de la razón por la que los científicos están tan interesados ​​en él. Visitar la cuenca y tomar una muestra de ese material del manto expuesto podría proporcionar pistas fundamentales sobre el origen y la evolución de la Luna. Una muestra también podría ayudar a los científicos a establecer una fecha firme sobre el impacto. Se cree que es la cuenca más antigua de la Luna, por lo que una fecha firme sería un hito clave en la línea de tiempo de la historia lunar, así como en los eventos que afectan a la Tierra primitiva.

Pero para obtener las muestras correctas, es importante conocer los mejores lugares para encontrarlas. Eso es lo que Moriarty y el coautor Carlé Pieters, profesor del Departamento de Ciencias Terrestres, Ambientales y Planetarias de Brown, tenían en mente para este estudio. Utilizaron datos detallados del Moon Mineralogy Mapper, un espectrómetro que voló a bordo de la nave espacial Chandrayaan-1 de la India, de la cual Pieters es el investigador principal.

“Tener acceso global con modernos espectrómetros de imágenes de la órbita lunar es la mejor alternativa para tener un geólogo con un martillo de roca haciendo el trabajo de campo en la superficie”. Pieters dijo. “Idealmente, en el futuro tendremos ambos trabajando juntos”.

La investigación identificó cuatro regiones mineralógicas distintas que forman un patrón en forma de ojo de buey dentro y alrededor de la cuenca. En el centro del ojo de buey hay una región de lo que parecen ser depósitos de material volcánico, una señal de que el centro de la cuenca pudo haber estado cubierto por un flujo volcánico poco después del impacto. Esa región central está rodeada por un anillo de material dominado por piroxeno rico en magnesio, un mineral que se cree que es abundante en el manto lunar. Fuera, hay un anillo en el que el piroxeno se mezcla con las rocas corticales estándar de las tierras altas lunares. Fuera de ese anillo es el exterior de la cuenca, donde las firmas de material relacionado con el impacto desaparecen.

Los hallazgos tienen algunas implicaciones interesantes para la exploración de la cuenca Aitken, dicen los investigadores. La investigación sugiere, por ejemplo, que encontrar material de manto prístino en el medio de la cuenca podría ser un poco complicado debido al gran depósito volcánico.

“Eso es un poco contraintuitivo”, dijo Moriarty. “Típicamente, la excavación más profunda estaría en el medio del cráter. Pero mostramos que el medio de la cuenca ha sido cubierto por lo que parece un flujo volcánico”.

Entonces, si estás buscando un manto, podría ser aconsejable aterrizar en el anillo que rodea el centro, donde lo que parece ser material del manto está muy concentrado. Pero un lugar de aterrizaje ideal, dice Moriarty, podría ser un lugar que tenga tanto manto como material volcánico, porque esos volcanes son interesantes por derecho propio. Su composición es un poco diferente a la de otras rocas volcánicas encontradas en la Luna, lo que sugiere que tienen un origen único.

“Si estas rocas son de hecho volcánicas, significa que hubo un tipo muy interesante de vulcanismo en la cuenca Aitken”, dijo Moriarty. “Podría estar relacionado con el entorno geofísico extremo que habría estado en el lugar durante la formación de la cuenca. Eso sería realmente interesante para estudiar en detalle”.

Con eso en mente, Moriarty dice que un buen lugar para aterrizar podría estar cerca del límite del centro volcánico y el anillo de piroxeno. Otra estrategia podría ser buscar un lugar donde el material volcánico haya sido perforado por un impacto posterior. Moriarty y Pieters encontraron varios de esos cráteres en el parche volcánico donde el material de piroxeno se ha vuelto a excavar.

“Creemos que ir tras el manto y los volcanes haría un retorno científico más rico”, dijo Moriarty.

Moriarty tiene la esperanza de que estos hallazgos den a los planificadores de una futura misión algo en lo que pensar. China se encuentra actualmente en el proceso de planificación para una misión a la cuenca Aitken. La región ha aparecido repetidamente en la “decadal survey” de científicos planetarios de la NASA, que se utiliza para informar las prioridades de la misión de la agencia.

“Los impactos son el proceso dominante que impulsó la creación y evolución del sistema solar, y la cuenca Aitken es la mayor estructura de impacto confirmada en la Luna, si no en todo el sistema solar”, dijo Moriarty. “Eso la convierte en importante en la comprensión de los procesos de impacto. Creemos que este trabajo podría proporcionar una hoja de ruta para explorarla con más detalle”.

Traducción de:

https://www.sciencedaily.com/releases/2018/02/180228153013.htm

Mas observaciones lunares desde Popayán

Jairo Andrés Chavez es un frecuente colaborador de nuestra Sección Lunar y observador reputado, siendo sus observaciones utilizadas, como las de otros observadores de la LIADA por los programas PRO-AM de ALPO (como se puede ver en el último número de The Lunar Observer que pronto reseñaremos). Estas fotos fueron obtenidas desde Popayán, Colombia, el 27 de febrero de 2018:

 

 

Rimae Sulpicius Gallus

Traducción del texto aparecido en la página 11 de “The Lunar Observer” de marzo de 2018.

Rimae Sulpicius Gallus es una red de tres rimas del período ímbrico en la orilla suroeste del Mare Serenitatis. Se localiza paralela a los Montes Haemus, en palabras de Peter Grego “una de las cordilleras menos grandiosas de la Luna, una meseta nudosa de unos 400 kms. de largo que marca el límite suroeste del Mare Serenitatis. Hecha de elevaciones redondeadas, sus cimas más altas alcanzan los 2.000 metros aproximadamente”(The moon and how to observe it). Bueno, los Montes Haemus no serán muy altos pero a 163.3º de colongitud es su turno de brillar, más bien, su turno de proyectar largas sombras. Las sombras penetran, bastante moderadamente, en Mare Serenitatis. En su extremo sur se extienden hasta Sulpicius Gallus, enfrente de este cráter se observa una zona difusamente brillante, seguramente uno de los picos más altos de la cordillera. Más arriba las sombras delinean los bordes de un accidente semejante a un golfo, en uno de cuyos promontorios (sur) brilla Sulpicius Gallus M, la zona brillante en el promontorio norte es un pequeño cráter cuyo nombre no conozco, pero que aparece brillante en las imágenes del Lunar Reconsaissance Orbiter. Al este, los puntos brillantes son de sur a norte: 1) lo que parece ser Sulpicius Gallus A o un punto alto de la rima central-las sombras de Montes Haemus no permiten distinguir claramente, 2) lo que parece ser la cima más alta en el área-un punto brillante y una zona difusamente brillante que también se observa en las fotografías del LRO, 3) lo que parece ser otro pequeño cráter.

Es el momento adecuado de la lunación para observer sombras en la rima central, las rimas este y oeste apenas se distinguen como sombras difusas. Las tres rimas se extienden más al norte pero las sombras del Montes Haemus esconden una parte considerable.

Name and location of observer: Alberto Anunziato (Paraná, Argentina).

Name of feature: Rimae Sulpicius Gallus.

Date and time (UT) of observation: 01-08-2018  06:20 to 06:55.

Size and type of telescope used: 105 mm. Maksutov-Cassegrain (Meade EX 105).

Seeing: 7/10.

Magnification: 154X

¿Se formó la Luna dentro de la Tierra cuando era de roca vaporizada?

¿Se formó la Luna dentro de la Tierra cuando era un dónut de roca vaporizada?

por Amelia Ortiz · Publicada 2 marzo, 2018 ·
2/3/2018 de University of California Davis / Journal of Geophysical Research – Planets


Esta ilustración de artista muestra la Luna caliente, fundida, emergiendo de una synestia, un dónut gigantesco giratorio de roca vaporizada que se formó cuando colisionaron dos cuerpos del tamaño de planetas. La synestia se halla en proceso de condensación para acabar formando la Tierra. Crédito: Sarah Stewart/UC Davis basado en una ilustración de NASA.

Una nueva explicación del origen de la Luna indica que se formó dentro de la Tierra cuando nuestro planeta era una agitada nube giratoria de roca vaporizada, un tipo de objeto astronómico llamado synestia. “Este nuevo trabajo explica características de la Luna que son difíciles de justificar con las ideas actuales”, comenta Sarah Stewart (UC Davies). “La Luna es químicamente casi igual ala Tierra, pero con algunas diferencias”, explica Stewart. “Este es el primer modelo que encaja con la composición de la Luna”.

Los modelos actuales de formación lunar sugieren que la Luna se originó como resultado de un gran golpe entre la Tierra primitiva y un cuerpo del tamaño de Marte, comúnmente llamado Tea. Según este modelo, el choque entre la Tierra y Tea puso en órbita roca y metales fundidos que se juntaron dando origen a la Luna.

La nueva teoría se apoya en una synestia, un nuevo tipo de objeto planetario propuesto por Stewart and Simon Lock. Una synestia se forma cuando una colisión entre objetos del tamaño de planetas crea una masa de roca vaporizada y fundida que gira rápidamente con parte del cuerpo en órbita alrededor de sí mismo. El objeto se hincha formando un gigantesco dónut de roca vaporizada. Las synestias no duran mucho, quizás solo unos cientos de años.

“Nuestro modelo empieza con una colisión que forma una synestia”, explica Lock. “La Luna se forma en el interior de la Tierra vaporizada a temperaturas entre 2200ºC y 3300ºC y presiones de decenas de atmósferas”. Cuando se forma la Tierra-synestia, fragmentos de roca fundida puestos en órbita durante el impacto formaron la semilla de la Luna. Rocas de silicatos vaporizadas condensaron en la superficie de la synestia y llovieron sobre la protoluna, mientras la Tierra-synestia encogía gradualmente. Al final, la Luna habría emergido de las nubes de la synestia. La Luna heredó la composición de la Tierra pero, como se formó a temperaturas elevadas, perdió los elementos que se vaporizan fácilmente, explicando la composición química característica que posee.

[Fuente]

Macrobius y Cleomedes. Las cercanías de Mare Crisium

Este es Mare Crisium. El cráter con la rima más brillante y los rayos es Proclus.

Ahora nos interesan sus alrededores.

El cráter marcado con el número 1 es  Macrobius, un enorme cráter de impacto de 64 kms. de diámetro con un pequeño cráter en su borde. El número 2 es Tisserand, una versión reducida de Macrobius de 36. Km. Y el número 3 se llama Taruntius (56 kms. de diámetro).

Así se ve Macrobius, irreconocible en el terminador, sus profundidades en sombras y las paredes más altas de su borde iluminadas por la luz de Sol que se eleva.

Así se ve Macrobius, irreconocible en el terminador, sus profundidades en sombras y las paredes más altas de su borde iluminadas por la luz de Sol que se eleva.

Volviendo a la imagen principal, la zona debajo de Proclus con una coloración más clara que el mar oscuro adyacente se llama Palus Somni, el Pantano del Sueño.

Si nos moviéramos imaginariamente a la izquierda y hacia debajo de la imagen veríamos otro cráter muy importante de las proximidades de Mare Crisium, Cleomedes mide 125 kilómetros de diámetro. También en el terminador, luce impresionante con sus picos centrales visibles.