Los impactos de asteroides habrían suavizado la superficie lunar

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La superficie lunar está plagada de cráteres de impacto, restos de las colisiones que se han producido en los últimos 4,5 millones de años. el cráter de gran tamaño de más reciente formación de la Luna, se destaca del resto. El cráter, que se encuentra a lo largo de la frontera sudoeste entre los lados cercano y lejano de la Luna, aparece como una mancha oscura rodeada de círculos concéntricos de material expulsado que llegan a más de 900 kilómetros (560 millas) desde el punto de impacto.

Los investigadores proponen que cada vez que un cuerpo de grandes proporciones impacta la Luna, las ondas sísmicas producidas por el impacto viajan por el material solido lunar sólida, produciendo sacudidas sísmicas que provocan deslizamientos y la sedimentación de la superficie.

Aunque otros cráteres tienen anillos similares, la superficie lunar que rodea la cuenca Oriental es inusualmente dura  con una concavidad reducida. Las características anómalas fueron identificadas por M. A. Kreslavsky y J. Head (de la American Geophysical Union) después de producir un mapa topográfico de la rugosidad de la superficie lunar usando observaciones del Lunar Orbiter Laser Altimeter a bordo del Lunar Reconnaissance Orbiter.

El hecho de que otros cráteres – incluso de tamaño y edad similares – carecen de características similares sugiere a los autores que mecanismos tales como la erosión o la sedimentación gravitacional no pueden explicar la anomalía. En lugar de ello, los autores sugieren que la cuenca Orientale, que se formó hace unos 3,8 millones de años, se destaca simplemente porque es el cráter más grande. Los investigadores proponen que cada vez que un cuerpo de grandes proporciones impacta la Luna, las ondas sísmicas producidas por el impacto viajan por el material solido lunar, produciendo sacudidas sísmicas que provocan deslizamientos y la sedimentación de la superficie. Ellos estiman que el impactador tendría que ser por lo menos de  100 km (62 millas) de diámetro para hacer que la sacudida sísmica sea considerable.

Por desgracia, los autores pueden tener que esperar bastante tiempo para probar su hipótesis de manera concluyente – hasta que la Luna reciba su próxima sacudida por un enorme asteroide, un evento que no se espera que ocurra en el futuro previsible.

Traducción de:

https://www.sciencedaily.com/releases/2012/07/120716163149.htm

Byrgius A, cráter con rayos brillantes.

brygius A

Un lugar común de la astronomía desalienta la observación lunar de la Luna llena. El que sigue ese lugar común se priva de una de las grandes maravillas selenitas: los cráteres con rayos brillantes. Estos rayos consisten en material eyectado por el impacto que creó el cráter. Algunos rayos son simplemente material de las tierras altas (más claro y compuesto por un tipo de roca llamado anortosita) removido y eyectado por el impacto. Su luminosidad se debe al mero contraste de  la anortosita con el basalto oscuro de las zonas llanas conocidas como mares.  Otros rayos son polvo fino proveniente de rocas destruidas por el impacto que refleja más efectivamente la luz solar. Todos se observan con más nitidez cuando la luz solar incide directamente sobre ellos.

Como los rayos lunares se van borrando con el tiempo por la acción del llamado “clima espacial”, la presencia de rayos implica que el cráter es joven.

El lector seguramente conocerá los cráteres con rayos brillantes más espectaculares, por su “juventud” en términos geológicos: Copernicus, Tycho, Kepler, Aristarchus.

Le presentamos a uno de los cráteres más brillantes y desconocidos: Byrgius A. Tiene un diámetro de 17 kms, pero sus rayos alcanzan distancias de hasta 300 kilómetros, aunque son cortos para la media de los rayos lunares. Lo que lo caracteriza es su perfecta simetría “de material salpicado” alrededor del cráter.

Esta fotografía, reportada a ALPO, fue obtenida por los Observadores Lunares de la Asociación Entrerriana de Astronomía desde su observatorio de Oro Verde el 30 de abril de 2016 a las 09.02 UT con un telescopio de 250 mm. Schmidt-Cassegrain (Meade LX 200) y una cámara QHY5-II.

Los observadores lunares de la LIADA en “The Lunar Observer” de junio 2016

Ha aparecido la edición de junio de “The Lunar Observer”, la revista de observación lunar de la ALPO (Association of Lunar and Planetary Observers). Dicha revista se puede descargar de la web de ALPO: http://alpo-astronomy.org/ y también del siguiente link (https://drive.google.com/file/d/0B-Dhf119f9EwZEZPaFZQaTZBWGM/view?usp=sharing). Probablemente no hemos apreciado completamente la importancia de que observaciones de nuestra asociación tengan un lugar tan importante en la elite de la observación lunar mundial. Y no se trata solamente de que nuestras imágenes sean seleccionadas para aparecer. Lo más importante es que las imágenes con nuestras observaciones integran una base de datos mundial a disposición de quien quiera realizar estudios lunares. De esa manera superamos el aspecto estético propio de la astrofotografía y logramos que nuestra diversión sea valiosa a su vez.

Entre los artículos de fondo, en la página 6, aparece un texto de Alberto Anunziato con una descripción del cráter Gassendi y sus alrededores, cuya traducción ya publicamos en esta web hace unos días.

En la sección “Recent topographical observations” se mencionan las siguientes observaciones (pág.7):

ALBERTO ANUNZIATO – ORO VERDE, ARGENTINA. Digital images of Byrgius, Gassendi & Philolaus.

FRANCISCO ALSINA CARDINALI-ORO VERDE, ARGENTINA. Digital images of Aristarchus(5), Archimedes, Censorinus, Copernicus(2), Grimaldi, Mare Serenitatis, Montes Spitzbergen, Proclus & Grimaldi.

MAURICE COLLINS – PALMERSTON NORTH, NEW ZEALAND. Digital images of 5 & 6 day moon, Aristarchus, Mons Rumker & Southeast moon.

CHARLES GALDIES – NAXXAR, MALTA. Drawing of Bullialdus

GUILHERME GRASSMAN-SP, BRAZIL. Digital images of Clavius-Tycho, Palus Epidemiarum & waxing Gibbous moon.

RICHARD HILL – TUCSON, ARIZONA, USA. Digital images of Apianus & Piccolomini.

FRANCO TACCOGNA – GRAVINA IN PUGLIA (BA), ITALY. Digital images of Gassendi(6).

DAVID TESKE – STARKVILLE, MISSISSIPPI, USA. Drawing of Philolaus.

Y se escogieron las siguientes imágenes de Alberto Anunziato y Francisco Alsina Cardinalli para ilustrar la sección (págs.8/9):

Philolaus:

philolaus 5.50

Aristarchus

22-10-25-580

Montes Spitzbergen:

montes spitzbergen 6.52

Tycho:

tycho 6.27

En la Sección “Lunar Geological Change Detection Program” (págs. 11 y siguientes) aparecen nuestras colaboraciones con este programa dirigido por al astrofísico inglés Anthony Cook cuyo objetivo es analizar reportes históricos de Fenómenos Lunares Transitorios y revisar la gradación otorgada a los mismos:

Observations/Studies for April were received from: Jay Albert (Lake Worth, FL, USA – ALPO) observed: Aristarchus, Gassendi, Herodotus, Plato, Proclus, Vallis Schroteri and the western limb. Alberto Anunziato (Argentina – AEA) imaged: Archimedes, Aristarchus, Copernicus, Gassendi, Mersenius, Montes Spitzbergen, Philolaus, Riccioli, and Tycho. Kevin Berwick (Ireland – ALPO) observed Aristarchus and Daniell. Bruno Cantarella (Italy- UAI) imaged earthshine. Maurice Collins (New Zealand, ALPO) imaged: Aristarchus, Clavius, Copernicus, earthshine, Marius, Plato, Reinhold, Rumker, Schickard, Tycho, and produced some whole Moon mosaics. Anthony Cook (Newtown, UK – BAA) videoed several regions of the Moon with a color webcam. Marie Cook (Mundesley, UK – BAA) was not able to observe in April, due to a fall, but was back in operation again during May. Pasquale D’Ambrosio (Italy – UAI) imaged Rima Birt and Tycho. Valerio Fontani (Italy – UAI) imaged Mersenius and Tycho. Marcelo Mojica Gundlach (Bolivia – IACCB) imaged several features. Rik Hill (Tucson, AZ, USA – ALPO) imaged: Aristotles, Gemma Frisius and Piccolomini. Franco Taccogna (Italy – UAI) imaged Eratosthenes, Rima Birt, and Tycho. Aldo Tonon (Italy – UAI) imaged: earthshine, and Eratosthenes. Gary Varney (Pembroke Pines, FL, USA- ALPO) imaged Piccolomini, Theophilus, Vitruvius, and several other features. Derrick Ward (Swindon, UK – BAA) imaged Aristillus, Eratosthenes, and Mons Pico. Luigi Zanatta (Italy – UAI), imaged earthshine.

2016 april 15 proc 03

Con más detalle, en la página 13 aparece analizada una observación de Marcelo Mojica Gundlach de Agrippa en referencia a un reporte de fenómeno lunar transitorio de 1962. Y en la página 20 aparece el análisis de la observación de Alberto Anunziato de Aristarchus (cuya fotografía también fue incluida en la sección “Recent…”) para revisar la gradación de un evento de 1990.

Gassendi

gassendi

Gassendi es un cráter magnífico (110 kms. de diámetro) localizado en la orilla norte del Mare Humorum. En esta imagen podemos ver su suelo fracturado con su muestrario de dorsa y rimas, especialmente Rimae Gassendi, al este de las tres grandes montañas centrales. Suelo fracturado y picos centrales son características morfogeológicas de un cráter de impacto. La región sur del cráter muestra un marcado contraste con el resto, una llanura oscura ocupa la frontera con el Mare Humorum. En la parte superior de la imagen vemos Gassendi A (una especie de “pequeño Gassendi”, con suelo fracturado y picos centrales) y Gassendi B. En la parte inferior vemos la superficie oscura y basáltica del Mare Humorum y un cúmulo de pequeños cráteres: Gassendi O, J, R, Y y L de derecha a izquierda (y Puiseux F en la parte inferior). El borde occidental muestra un notorio triángulo formado por un deslizamiento y si viajamos por los Montes Percy podemos ver Gassendi E, Mersenius C y P por el camino a Mersenius (en el costado izquierdo de la imagen) El borde este, confinando con Oceanus Procellarum, está iluminado por el Sol. Los accidentes más prominentes de la parte derecha de la imagen son Agatharchides-un cráter muy antiguo parcialmente sumergido por la lava proveniente del Oceanus Procellarum-y Herigonius. Entre los sitios de más alto albedo, los más interesantes son Gassendi N (en el interior de Gassendi, al norte de los picos centrales) y las dos manchas brillantes en el este, cerca de Gassendi E y Mersenius C, que semejan cráteres brillantes y probablemente son depósitos de material proveniente de las tierras altas.

Traducción del texto que sigue, aparecido en el número de Junio de “The Lunar Observer”, la revista de observación lunar de la ALPO (Association of Lunar and Planetary Observers).

Gassendi is an impresive crater ( 110 km of diameter) located on the northern shore of Mare Humorum. In this image we could see it’s fractured floor with its collection of ridges and linear rilles, specially Rimae Gassendi to the east of the three large central mountains. Both fractured floor and central peaks are morphologies diagnostic of impact origin. The southern portion of the crater floor shows a marked constrast, with a dark plain that occupies the border with Mare Humorum. In the upper part of the image we see Gassendi A (a kind of “small Gassendi” with fractured floor and central peaks) and Gassendi B. In the lower part we see the dark basaltic surface of Mare Humorum and a cluster of craterlets: Gassendi O, J, R, Y and L from right to left (and Puiseux F at the bottom). The west rim shows a notorius triangle formed by a landslide and if we travel through the Montes Percy we could see Gassendi E, Mersenius C and P in our way to Mersenius (at the left side of the image). The east rim, facing Oceanus Procellarum, is illuminated by the sun The most prominents accidents in the right part of the image are Agatharchides, very old crater partially submerged by the lava from Oceanus Procellarum, and Herigonius. Among the spots with high albedo, the most interesting are Gassendi N (in the floor, to the north of the central peaks) and two bright stains to the east-close to Gassendi E and to Mersenius C-, ressembling bright craters and presumably highland material.

Identifican el origen del agua en la Luna

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Un estudio nuevo ha demostrado que la mayor parte del agua que hay en la Luna procede de meteoritos originados en asteroides, que cayeron en ella hace entre 4500 y 4300 millones de años. Crédito:  LPI/David A. Kring.

La Luna contiene cantidades pequeñas pero potencialmente significativas de agua. Las muestras de roca reunidas por los astronautas de las misiones Apollo sugieren que el interior de la Luna contiene entre 10 y 300 partes por millón de agua. Aunque no es mucho, cuando es llevada a la superficie por episodios volcánicos o impactos que crean cráteres, puede quedar concentrada en regiones muy frías que se encuentran permanentemente en sombra de la superficie lunar. Los científicos están intrigados por la fuente de esa agua y de cómo fue conseguida por la Luna. ¿Procedía de cometas, asteroides o de alguna otra fuente?  En esa misma respuesta puede estar escondidas pistas adicionales sobre cómo se formó el Sistema Solar, como creció la Luna y cómo los impactos afectaron a la Luna cuando estaba en transición de ser una masa fundida a un cuerpo planetario con una corteza sustancialmente sólida.

Según un estudio nuevo, la mayor parte del agua del interior de la Luna fue transportada por asteroides, no cometas, durante la evolución temprana de la Luna, hace aproximadamente entre 4500 y 4300 millones de años.

En este estudio, un equipo internacional de científicos ha comparado la composición química e isotópica de sustancias volátiles lunares (incluyendo el agua) con los materiales volátiles de cometas y muestras de meteoritos de asteroides. Después calcularon la proporción de agua que podría haber sido transportada por esas dos poblaciones de objetos. Sus resultados indican que la mayoría (más del 80%) del agua del interior de la Luna, procedía de asteroides que son parecidos a meteoritos condríticos carbonáceos. El agua fue llevada cuando la Luna todavía estaba rodeada por un océano de magma y antes de que una corteza masiva (ahora convertida en las tierras altas blancas y brillantes de la Luna) impidiera que los objetos que chocaban aportasen cantidades significativas de material al interior lunar. Un transporte parecido de agua a la Tierra se habría producido durante este mismo intervalo de tiempo.

Fuente:

http://observatori.uv.es/index.php?option=com_content&view=article&id=7546%3Aidentifican-el-origen-del-agua-de-la-luna&catid=52%3Anoticosmos&Itemid=74&lang=es

Proclus, el cráter oblicuo

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Proclus es un cráter de impacto muy destacado, ubicado en los bordes del Mare Crisium. Con Luna llena es uno de los cráteres más brillantes, gracias a sus prominentes rayos. Tiene 28 kilómetros de diámetro y 2400 metros de profundidad, aunque su gran brillo, característico de los cráteres más recientes, no facilita la visión de su interior. La característica distintiva de Proclus es su patrón asimétrico de rayos. Los rayos son material eyectado por el impacto, que en el caso de Proclus se extienden a más de 600 kilómetros del cráter. En este caso, se extienden asimétricamente, eludiendo el terreno a la izquierda en la imagen de Francisco Alsina Cardinalli, llamado Palus Somni (claramente distinguible por ser un terreno grisáceo, en comparación con el terreno más llano y oscuro del Mare Tranquilitatis vecino). Esta característica se explicaría por un impacto meteorítico rasante con un ángulo muy bajo, que impidió que el material eyectado fuera expulsado en todas direcciones, como en los cráteres con rayos más conocidos (Copérnico o Tycho).

Esta imagen fue obtenida desde el Observatorio de Oro Verde de la Asociación Entrerriana de Astronomía el día 14 de mayo a las 2.22 UT con un telescopio Meade LX 200 de 250 mm. y una cámara QHY5-II.