Refugios en la Luna

Las cuevas lunares conocidas como tubo de podrían ser albergar futuras bases de exploración.

Las cuevas en la Luna podrían proveer refugio a los astronautas que la exploren. Recientemente se hizo público un análisis de los datos recolectados por las sondas gemelas Gravity Recovery and Interior Laboratory (GRAIL) de la NASA, que realizaron un detallado mapa del campo gravitacional de nuestro satélite en el que se destacan numeroso sitios candidatos a calificar como “tubos de lava”. Son estructuras en forma de caverna lo suficientemente grandes como para albergar astronautas, alojamiento y todo el equipo necesario.

Un tubo de lava podría ofrecer un refugio de todas las amenazas a la seguridad de futuros colonizadores: micrometeoritos, rayos cósmicos y radiación solar.

Rohan Sood, de la Purdue University en Indiana, presentó una serie de potenciales tubos de lava en la 47th Lunar and Planetary Science Conference realizada en marzo en The Woodlands, Texas.

marius_hills_pit_crater

Esta fosa en Marius podría ser una claraboya hacia un tubo de lava.

Crédito: NASA/GSFC/Arizona State University

Un tubo de lava se forma cuando colapsa el interior de la capa de lava enfriada que cubre gran parte de la superficie lunar, quedando nada más que una “cáscara” que protege el interior hueco. Las claraboyas se forman cuando el tubo de lava colapsa parcialmente.

Las sondas GRAIL mapearon el campo gravitacional lunar en órbita desde marzo a diciembre de 2012. Como la atracción gravitacional se relaciona con la masa, una superficie hueca (como los tubos de lava) tiene un “tirón” más débil que el terreno sólido.

Como primer paso, el equipo GRAIL identificó fosas que pudieran ser claraboyas de acceso a tubos de lava (como la de región de Marius). Luego, se buscaron en los mares lunares signos de tubos de lava sin características superficiales especiales que pudieran delatarlos. Se encontraron diez posibles candidatos, algunos de 1.6 kilómetros de ancho y 100 kilómetros de largo. Y quedan los pequeños tubos de lava todavía sin detectar, inferiores a 1 kilómetro de ancho.

The city of Philadelphia is shown inside a theoretical lunar lava tube. A Purdue University team of researchers explored whether lava tubes more than 1 kilometer wide could remain structurally stable on the moon. (Purdue University/courtesy of David Blair)

 

El gráfico representa a la ciudad de Philadelphia dentro de un tubo lunar.

Crédito: Purdue University/David Blair.

 

Los grandes canales conocidos como “rimae” son antiguos conductos de lava de proporciones mucho más grandes que sus parientes terráqueos, llegando a alcanzar los 5 kilómetros de ancho y los 500 metros de hondura, lo que sugiere que los afloramientos de lava en la Luna fueron mucho más grandes que los de la Tierra. Por ende, los tubos de lava deben ser estructuras muy grandes y además muy estables, por la escasa gravedad lunar, lo que los hace más estables que los de nuestro planeta. Un tubo que pudiera contener el tamaño de varias ciudades terrestres sería estable. Por ello, son los grandes candidatos a albergar futuras bases lunares. La búsqueda de claraboyas que indiquen tubos de lava es vital para conocer esos sitios que podrían ser la clave para los primeros asentamientos en el espacio. Incluso se especula con la posibilidad de que existieran también en Marte. Según Sood: “La Luna nos ofrece la oportunidad de conocer en profundidad los tubos de lava antes de intentar la exploración de Marte”.

 

Fuente:

http://www.space.com/32795-moon-lava-tubes-protect-astronauts.html

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s