Apuntes sobre la astronomía amateur lunar y planetaria. Nuestras observaciones en “THE LUNAR OBSERVER” de abril de 2017

Nuestra participación en la última edición de la revista especializada en la observación lunar más prestigiosa a nivel mundial: “The Lunar Observer” del mes de abril fue reducida, debida al clima y las persistentes nubes de finales del verano austral. Sin embargo, dijimos presente un mes más, 21 meses seguidos de participación en la revista.

Como siempre, la revista se puede descargar de la web de ALPO:  http://moon.scopesandscapes.com/tlo.pdf y también del siguiente link: https://drive.google.com/file/d/0B-Dhf119f9EwWVd3MTB4cTZQcVE/view?usp=sharing

En la sección “Lunar Topographical Studies” se mencionan las siguientes observaciones (pág.8):

ALBERTO ANUNZIATO—PARANÁ,, ARGENTINA. Drawings of Bessel, Curtius & Sulpicius Gallus.

MAURICE COLLINS – PALMERSTON NORTH, NEW ZEALAND. Digital images of 6 day moon, Aristoteles, Descartes, Maurolycus & Montes Caucasus.

JOHN DUCHEK – St. LOUIS, MISSOURI, USA. Digital images of Posidonius, Rupes Altai &

Theophillus-Catharina.

HOWARD ESKILDSEN – OCALA, FLORIDA, USA. Digital images of waxing crescent moon(2).

RICHARD HILL – TUCSON, ARIZONA, USA. Digital images of Hainzel, Humboldt & Jannsen.

JERRY HUBBELL – LOCUST GROVE, VIRGINIA, USA. Digital images of full & 3rd quarter moon..

MICHAEL SWEETMAN – TUCSON, ARIZONA USA. Digital images of full moon & Gassendi-Mare Humorum.

DAVID TESKE – STARKVILLE, MISSISSIPPI, USA. Drawing of Neper.

STEVE TZIKAS – RESTON, VIRGINIA, USA. Drawing of 1st quarter moon..

Y se publicó el texto sobre “Curtius” que acompañaba nuestro dibujo, traducción e imagen pueden encontrarse en la entrada anterior.

En la Sección “Lunar Geological Change Detection Program” (pág.15) se utiliza una observación visual nuestra de Mons Pico para analizar dos reportes histórico de FLT de 1844 y 2009.

Pero es el extenso trabajo que el Director del Programa de Detección de Cambios geológicos lunares le dedicó en las páginas 16 a 19 a un evento de 1995 en Tycho el que motiva las siguientes reflexiones. Anthony Cook rastrea en la base de datos del Programa 12 imágenes (9 fotografías y 3 dibujos) de Tycho en las mismas condiciones de iluminación del evento histórico, para comprobar si lo que se observó (las sombras eran más grisáceas que negras en el cráter) era normal en esa fase de la lunación. Entre esas doce imágenes hay una nuestra del 20 de diciembre de 2015.

Nos pareció interesante subrayar esa imagen como el paradigma de la observación amateur: obtener una imagen que cumpla con los estándares científicos (datación precisa, reporte de todas las condiciones de observación, realización determinada por una necesidad observacional) que es reportada a una organización mayor que mantiene una base de datos y que permite el acceso a cualquiera que necesite de ella en cualquier momento. En el caso del Programa de Verificación de Reportes Históricos de FLT, la utilidad es comparar la apariencia normal de la superficie lunar con el pretendido evento extraordinario, sabiendo que la Luna cambia su aspecto de acuerdo a la fase de la lunación, la libración e incluso el lugar de la Tierra desde la que se observa. Y cuando se verifica un nuevo Fenómeno Lunar Transitorio, quizás una de esas imágenes coincida con dicha observación.

La llegada de las cámaras CCD y luego de las réflex digitales disparó las posibilidades de los astrónomos amateur, pero tuvo un daño colateral: hirió de gravedad la observación visual. Es sabido que un observador visual puede captar, de acuerdo a las circunstancias, más detalles que muchas imágenes digitales. La observación visual requiere, además, un grado alto de conocimiento del objetivo observado. La astrofotografía prescinde de ese conocimiento. Lamentablemente muchos astrofotógrafos no registran los datos de su observación y la hermosura de la imagen nos hace olvidar todos los datos científicos que se pueden extraer de ella.

Hay otro sesgo observacional: a medida que más conocemos sobre el espacio exterior más tendemos a despreciar la observación lunar y planetaria bajo dos premisas falsas: ya conocemos todo sobre el sistema solar y el observador amateur no puede competir con los datos de las sondas espaciales. Entonces al amateur sólo le quedaría obtener una bonita fotografía para el disfrute de las redes sociales. Sin embargo, la Luna, Marte, Júpiter y Saturno son mundos en cambio, cambios que las sondas sólo captan parcialmente. Nuestras observaciones captan un momento único de la superficie planetaria y son sumamente necesarias. Muchos son los programas de observación amateur que nutren los papers científicos. Ya hemos hablado de los lunares muchas veces. Marte es monitoreado desde la International Society of Mars Observers (ISMO), Júpiter desde el proyecto JUPOS, ALPO tienen una sección para cada planeta del sistema solar, etc.

Afortunadamente los astrofotógrafos de nuestra asociación están siempre dispuestos a colaborar con la investigación científica y sus habilidades artísticas pueden tener un premio extra.

Recordemos, imagen sin reporte con datos a una base de datos, no es más que un poster.

 

Curtius en las sombras

Traducción del texto aparecido en la edición de abril de 2017 de “The Lunar Observer”

 

La observación comenzó a partir de un punto luminoso en la zona del terminador correspondiente al polo sur. A medida que pasaban los minutos y que enfocaba la vista a través del ocular de 9.5 mm, otras zonas iluminadas emergían de las sombras. Pensé que podría ser de interés registrar las zonas iluminadas como indicadores de los puntos más altos en esta colongitud (352.1). Una rápida consulta al Virtual Moon Atlas en mi computadora indicó que el cráter en las sombras era Curtius. Curtius tiene aproximadamente 100 kilómetros de diámetro y se encuentra en una región densamente cubierta de cráteres. La zona más alta de Curtius es la cima de la ladera oeste. La luz solar iba iluminando un área cada vez más extensa de la ladera, pero la cima seguía siendo extremadamente brillante. Los puntos altos de las laderas norte y sur también pueden distinguirse, incluso las sombras en un cráter en la ladera norte. Hacia el este el dibujo incluye las tierras altas que se extienden hasta el cráter vecino, Pentland A.

Name and location of observer: Alberto Anunziato (Paraná, Argentina).

Name of feature: Curtius.

Date and time (UT) of observation: 03-05-2017  00:30 to 01:15.

Size and type of telescope used: 105 mm. Maksutov-Cassegrain (Meade EX 105).

Magnification: 154X

¿Cómo puede ocultar su edad verdadera un cráter lunar de apariencia joven?

Una caldera volcánica de aspecto joven en la Luna ha sido interpretada como evidencia de actividad volcánica lunar relativamente reciente, pero una nueva investigación sugiere que quizás no es tan joven.

Durante su orbita alrededor de la Luna en 1971, la tripulación del Apolo 15 fotografió una extraña formación geológica, una depresión en forma de D de aproximadamente dos millas de largo y una milla de ancho que ha fascinado a los científicos planetarios desde entonces. Algunos han sugerido que la formación, conocida como Ina, es la evidencia de una erupción volcánica en la Luna sucedida hace menos de 100 millones de años – mil millones de años después de la época en que se cree que cesó la actividad volcánica en la Luna.

Pero una nueva investigación dirigida por los geólogos de la Universidad Brown sugiere que Ina no es tan joven después de todo. El análisis, publicado en la revista Geology, concluye que la formación se formó realmente por una erupción ocurrida hace alrededor de 3.500 millones de años, aproximadamente en la misma época que se formaron los depósitos volcánicos oscuros que vemos en la cara visible de la Luna.

Es el tipo peculiar de lava que surgió de Ina lo que ayuda a esconder su edad, dicen los investigadores.

“Aunque sería muy interesante que Ina se haya formado en el pasado geológico reciente, simplemente no creemos que sea así”, dijo Jim Head, coautor del artículo y profesor del Department of Earth, Environmental and Planetary Sciences de la Universidad de Brown. “El modelo que hemos desarrollado para la formación de Ina lo coloca firmemente dentro del período de actividad volcánica máxima en la Luna hace varios miles de millones de años”.

Apariencia juvenil

Ina se encuentra cerca de la cumbre de un montículo de roca basáltica suavemente inclinado, lo que ha llevado a muchos científicos a concluir que es probablemente la caldera de un volcán lunar antiguo, sin estar claro cuan antiguo es. Mientras que los flancos del volcán parecen tener miles de millones de años, la caldera de Ina parece mucho más joven. Una muestra de la juventud es su aspecto brillante con respecto a sus alrededores. El brillo sugiere que Ina no ha tenido tiempo de acumular tanto regolito, la capa de roca suelta y polvo que se acumula en la superficie lunar con el paso del tiempo.

Una imagen en relieve (rojo y amarillo indican una elevación más alta) muestra los montículos volcánicos de Ina que se elevan desde el suelo de la caldera. Crédito: NASA / GSFC / ASU

 

Luego están los montículos distintivos de Ina – aproximadamente 80 suaves colinas de roca, algunas tan altas como 100 pies, que dominan el paisaje dentro de la caldera. Los montículos parecen tener mucho menos cráteres de impacto en comparación con el área circundante, otro signo de juventud relativa. Con el tiempo, se espera que una superficie acumule cráteres de varios tamaños a tasas bastante constantes. Así que los científicos utilizan el número y el tamaño de los cráteres para estimar la edad relativa de una superficie. En 2014, un equipo de investigadores realizó un cuidadoso recuento de cráteres en los montículos de Ina y concluyó que debían de estar formados por lava que salió a la superficie en los últimos 50 a 100 millones de años.

“Fue un hallazgo realmente desconcertante”, dijo Head. “Creo que la mayoría de la gente está de acuerdo en que el volcán Ina se ha formado hace miles de millones de años, lo que significa que habría habido una pausa en la actividad volcánica de mil millones de años o más antes de la actividad que formó Ina. Queríamos ver si podría haber algo en la estructura geológica dentro de Ina que arroje nuestra estimación de su edad”.

¿No es tan joven?

Los investigadores observaron volcanes bien estudiados en la Tierra que podrían ser similares a Ina. Ina parece ser un cráter en un volcán de forma de escudo, una montaña suavemente inclinada similar al volcán Kilauea en Hawai. Kilauea tiene un cráter de pozo similar a Ina conocido como el cráter Kilauea Iki, que estalló en 1959.

A medida que la lava de esa erupción se solidificó, creó una capa de roca altamente porosa dentro del pozo, con vesículas subterráneas de hasta tres pies de diámetro y un espacio vacío de la superficie tan profundo como dos pies. Esa superficie porosa, dicen Head y sus colegas, es creada por la naturaleza de la lava erupcionada en las últimas etapas de eventos como éste. A medida que el suministro de lava subsuperficial comienza a disminuir, entra en erupción como “espuma magmática” – una mezcla burbujeante de lava y gas. Cuando esa espuma se enfría y solidifica, forma una superficie altamente porosa.

Una erupción en Kilauea Iki en 1959 fue probablemente similar a la erupción que formó Ina en la Luna. Crédito: USGS

 

Los investigadores sugieren que la erupción de Ina también habría producido espuma magmática. Y debido a la disminuida gravedad de la Luna y a su atmósfera casi ausente, la espuma lunar habría sido aún más esponjosa que en la Tierra, por lo que se espera que las estructuras dentro de Ina sean aún más porosas que en la Tierra. Es la alta porosidad de esas superficies lo que hace confusa la antigüedad de Ina, ocultando la acumulación de regolito e influyendo sobre el recuento de cráteres. Una superficie altamente porosa, según los investigadores, permitiría que la roca suelta y el polvo se filtraran en el espacio vacío de la superficie, haciendo que parezca que se ha acumulado menos regolito. Ese proceso se perpetuaría por la agitación sísmica en la región, gran parte de la cual es causada por los impactos de meteoros en curso. “Es como golpear en el lado de un tamiz para hacer pasar la harina”, dijo Head.

“El regolito empuja en los agujeros en lugar de sentarse en la superficie, lo que hace que Ina parezca mucho más joven”. La porosidad también podría sesgar los recuentos de cráteres. Experimentos de laboratorio utilizando un cañón de proyectil de alta velocidad han demostrado que los impactos en objetivos porosos hacen cráteres mucho más pequeños. Debido a la extrema porosidad de Ina, dicen los investigadores, sus cráteres son mucho más pequeños de lo que normalmente serían, y muchos cráteres podrían no ser visibles en absoluto. Eso podría alterar drásticamente la estimación de la edad derivada de los recuentos de cráteres. Los investigadores estiman que la superficie porosa reduciría en un factor tres el tamaño de los cráteres en los montículos de Ina. En otras palabras, un impactador que haría un cráter de 100 pies de diámetro en la roca madre de basalto lunar haría un cráter de un poco más de 30 pies en un depósito de espuma. Teniendo en cuenta esa relación de escalamiento, el equipo obtiene una edad revisada para los montículos Ina de unos 3.500 millones de años. Esto es similar a la edad superficial del escudo volcánico que rodea a Ina y coloca la actividad Ina dentro del tiempo de vulcanismo común en la Luna. Los investigadores creen que este trabajo ofrece una explicación plausible para la formación de Ina sin tener que invocar la desconcertante pausa en la actividad volcánica “Creemos que el aspecto joven de Ina es la consecuencia natural de las erupciones de espuma magmática en la Luna”, dijo Head. “Estos relieves creados por estas espumas simplemente parecen mucho más jóvenes de lo que son”.

Traducción de:

https://news.brown.edu/articles/2017/03/ina

Bürg en el lago de la muerte

“A modo de prolongación de Lacus Somniorum, encontramos el minúsculo Lacus Mortis. Este lago posee las más claras arenas de todos los lagos lunares. Tanto es así que si lo observamos con un telescopio pequeño o con oculares de corto aumento, resulta muy tedioso el localizarlo. Su tonalidad blanquecina impide que se distinga de los montes que lo bordean. Sin embargo, las cadenas de cráteres que se extienden dentro y fuera de él hacen que podamos observar, no sin una gran dosis de paciencia, unos límites definidos. Probablemente, la denominación de “lago de la muerte” se halle fundamentada en lo extremadamente liso de su suelo. No se vislumbra ningún tipo de montículo o irregularidad. Si de un mar líquido se tratase, se asemejaría a un estanque cuyas aguas estuvieran en perfecta calma, sin que ninguna ola lo agitase. El llano perfil de su superficie se ve obstaculizado por un cráter de notables dimensiones llamado Bürg. Este circo pasaría desapercibido si estuviera enclavado en una zona poblada de cráteres, pero al encontrarse en este paisaje semidesértico parece resaltar más de lo que le sería permitido”.

Julio César Monje: “La Luna. Selenografía para telescopios de aficionados.”. Página 95.

“Bürg es un cráter joven con bordes afilados del período copernicano, 39 km de diámetro, 2200 m de profundidad. Se encuentra dentro de Lacus Mortis (Lago de la Muerte) cuyo predecesor es un cráter mucho más grande. Bürg tiene un gran pico central y paredes en terrazas con hendiduras profundas. Sus eyecciones se derraman parcialmente en dos cordilleras que se dirigen hacia el norte y hacia el sur desde la zona de impacto”.

 

Alan Chu: “Photographic Moon Book”. Página 83.

Lacus Mortis, una de las partes más extrañas de la Luna, se encuentra a 125 kms., justo al este de Eudoxo. Lacus Mortis es el remanente de un gran cráter inundado de 150 kms. de diámetro. Su pared occidental hace una bahía clara en las tierras altas, y esto se extiende en estrechas colinas que marcan el borde original del cráter antiguo en el norte y el sur. El anillo está roto por flujos de lava hacia el este, pero se puede ver una línea de colinas sobresaliendo por encima de la llanura al este. Un imponente cráter, Bürg (40 km), se encuentra fuera de centro en Lacus Mortis y se asiente sobre una cuña triangular de tierras altas que puede ser la elevación central original de Lacus Mortis”.

Peter Greggo: “The moon and how to observe it”. Página 137.

Observadores lunares de la LIADA en “THE LUNAR OBSERVER” de marzo 2017.

Los 20 meses seguidos de observaciones lunares vienen con un regalo. En la tapa de la revista de la Lunar Section de la ALPO (Association of Lunar and Planetary Observers) apareció un dibujo observacional, con el correspondiente texto, de un observador de la LIADA. Imagen y texto ya han sido publicados en una entrada anterior. La revista se puede descargar de la web de ALPO:  http://alpo-astronomy.org /y también del siguiente link:

https://drive.google.com/file/d/0B-Dhf119f9EwUlVRbVMxUzB3Zkk/view?usp=sharing

 

En la sección “Focus On” se incluyó una observación de diciembre de “Rupes Recta” (el accidente lunar elegido) de Francisco Alsina Cardinalli del 9-12-2016 (página 8):

En la sección “Recent topographical observations”, página 16, se incluyen las siguientes observaciones:

OBSERVATIONS RECEIVED

JAY ALBERT – LAKE WORTH, FLORIDA, USA. Digital images of Alphonsus-Walther, Ptolemaus-Pitatus & Straight Wall.

ALBERTO ANUNZIATO—PARANÁ,, ARGENTINA. Drawing of Mons Hadley.

HOWARD ESKILDSEN – OCALA, FLORIDA, USA. Digital images of Archimedes-Autolychus, Hyginus-Triesnecker, Montes Appeninus, Palus Epidemiarum, Plato, Sinus Iridum & Thales rays..

MARCELO GUNDLACH – COCHABAMBA, BOLIVIA. Digital images of Apennine Mountains-Palus Putredinus(3), Gassendi, Pythagoras & Schickard.

DESIREÈ GODOY – ORO VERDE, ARGENTINA. Digital images of Anaxagorus(2) & Plato(6).

RICHARD HILL – TUCSON, ARIZONA, USA. Digital images of Bullialdus, Clavius, Hyginus, Moretus & Rupes Recta(4).

JERRY HUBBELL – LOCUST GROVE, VIRGINIA, USA. Digital image of eastern Moon.

ALBERTO MARTOS, NIEVES del RÍO, JOSÉ CASTILLO, & ANTONIO NOYA – MADRID, SPAIN. Digital images of Rupes Recta (6). Drawing of Rupes Recta.

MICHAEL SWEETMAN – TUCSON, ARIZONA USA. Digital images of Montes Apenninus, Clavius & Rupes Recta.

DAVID TESKE – STARKVILLE, MISSISSIPPI, USA. Digital images of Rupes Recta(3).

En la página 18 se publica una imagen y un texto de Marcelo Gundlach de Cochabamba, Bolivia:

MAUROLYCUS– Marcelo Gundlach, Cochabamba, Bolivia. February 3, 2017 00:57 UT. Seeing 9/10, transparency 6/6. 150mm f/8 refractor, Canon Power Shot A-620. V-block filter.

“Observamos una zona brillante en la región de Maurolicus, mi viejo amigo. La zona brillante aparece difusa en aperturas pequeñas, por lo que se puede confundir con una FLT. Con aperturas más grandes se puede ver un pequeño cráter en la ladera”.

En la página 21 se incluyen nuestros aportes a la Sección “Lunar Geological Change Detection Program”:

Observations for January were received from the following observers: Jay Albert (Lake Worth, FL, USA – ALPO) observed: Alphonsus, Aristarchus, Atlas, Censorinus, Eimmart, Menelaus, Mons Pico, Plato, Promontorium Laplace, Purbach, Swift and several lunar features. Alberto Anunziato (Argentina – AEA) observed: Alphonsus, Aristarchus, Bessel, Mons Pico, Montes Apenninus, Plato, Proclus, Purbach, Sulpicius Gallus, and several lunar features. Maurice Collins (New Zealand – ALPO) observed Albateginius, Autolycus, Cassini, Heraclitus, Hipparchus, Janssen, Lacus Mortis, Manilius, Mare Tranquilitatis, Plato, Plinius, Posidonius, Proclus, Stoffler, Theophilus, Triesnecker, Vallis Alpes, W. Bond, Werner, and several lunar features. Marie Cook (BAA – Mundesley, UK) observed Plato, Torricelli B, and several lunar features. Pasquale D’Ambrosio (Italy – UAI) observed Descartes. Valerio Fontani (Italy – UAI) observed Archimedes. Brian Halls (UK – BAA) observed Picard. Rik Hill (Tucson, AZ – ALPO/BAA) observed Clavius, Eratosthenes, Moretus, Rima Hadley, and Tycho. Franco Taccogna (Italy – UAI) observed earthshine, Mare Crisium, and several lunar features. Aldo Tonon (Itlay – UAI) observed Alphonsus. Ivor Walton (UK – CADSAS) observed Promontorium Agarum and several lunar features.

Eclipse Lunar Penumbral del 10 de Febrero de 2017 desde Popayán (Colombia)

El habitual colaborador de nuestra sección Jairo Andrés Chavez Estupiñan (Director – Astro-Camping, Coord. Zona Sur-Fundacion Coheteria C 3) cubrió desde su ciudad el eclipse lunar penumbral del 10 de febrero pasado, entre las 18,30 y las 21,00 horas locales.

Nos enorgullece compartir estas espectaculares imágenes:

 

INSTRUMENTOS UTILIZADOS

 

TELESCOPIO………………………………KONUS MOTOR 500

OCULAR……………………………………..PLOSS 10mm

CAMARA…………………………………….HUAWEI Y360

ISO………………………………………………200

AJUSTE DE IMAGEN………………….-3

 

Space X planea enviar turistas a la Luna en 2018

La Luna es la próxima misión de SpaceX a corto plazo. La compañía aeronáutica propiedad de Elon Musk planea enviar a dos turistas a un viaje espacial alrededor del satélite en 2018. De realizarse, será la mayor aproximación de un hombre en la Luna desde la misión Apolo 17, en 1972.

SpaceX, la empresa aeronáutica propiedad del controvertido multimillonario Elon Musk, tiene previsto llevar turistas espaciales a la Luna a finales de 2018. La compañía ha anunciado que el año que viene planea lanzar una misión turística a bordo de la cápsula Dragon2, actualmente en desarrollo, para realizar un viaje orbital al satélite terrestre.

Por ahora, Space no ha desvelado la identidad de los tripulantes.Únicamente ha precisado que se trata de dos personas que acudieron a la empresa mostrando interés por realizar una expedición y que desembolsaron en depósito una ‘importante suma de dinero para llevar a cabo la misión’.

La compañía asegura que la cápsula Dragon está capacitada para asumir tamaña misión, pues cuenta con un largo historial de vuelo que avala su potencial uso. En efecto, la primera versión de la nave ha sido ya utilizada para hacer llegar suministros a la Estación Espacial Internacional y está previsto que sea empleada para enviar astronautas a Marte en 2025. Dragon viaja al espacio a bordo de los cohetes Falcon, un nuevo prototipo reutilizable también diseñado por SpaceX. Una vez desprendido del módulo, el dispositivo regresa a la Tierra, pero en vez de caer al mar, aterriza en una plataforma cercana, listo para su próxima misión. La compañía de Musk trabaja en una versión mejorada de Falcon, denominada Heavy, diseñada específicamente para enviar misiones tripuladas.

Primeros humanos en la Luna en 45 años

Si la misión prospera, será la primera vez que un ser humano arribe a la Luna, aunque en este caso no pisará la superficie del satélite, desde la misión Apolo 17 en 1972. De hecho, la cápsula Dragon2 despegará desde la histórica plataforma 39A de Cabo Cañaveral, en Florida, la misma empleada en los lanzamientos de las misiones lunares del programa Apolo.

Antes de enviar la misión tripulada a la Luna, SpaceX planea probar a finales de año el nuevo cohete Falcon Heavy y el Dragon2 en un viaje orbital al satélite. Además, la compañía de Musk también planea enviar en un futuro próximo astronautas de la NASA a la Estación Espacial Internacional como parte de su programa de colaboración con la agencia espacial.

Colaboración con la NASA

La última misión no tripulada de abastecimiento a la ISS tuvo lugar recientemente, el pasado 23 de febrero el módulo Dragon logró acoplarse con éxito en la plataforma espacial en una misión repleta de incidentes. El despegue fue abortado justo en el momento de la cuenta atrás, y aplazado para el día siguiente por problemas técnicos. En el segundo intento, la nave consiguió arribar a su destino, pero un error en el GPS impidió que se encarara correctamente al brazo robótico de la ISS, demorando su aproximación un día más. Está previsto que la cápsula permanezca en la base espacial antes de regresar a la Tierra.

En un comunicado emitido por la compañía de Musk, SpaceX informaba de la estrecha colaboración con la NASA para la configuración de su programa de misiones comerciales. No en vano, la agencia espacial estadounidense ha financiado la mayor parte del programa de desarrollo del módulo Dragon2 y ha ayudado al desarrollo del cohete Falcon Heavy, cuyo lanzamiento de prueba está previsto para este verano. Las próximas misiones de SpaceX representarán ‘una oportunidad para que la humanidad vuelva a explorar el espacio como no lo ha hecho en los últimos 45 años”.

Fuente:

http://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/actualidad/space-planea-enviar-turistas-luna-2018_11238